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Música... sólo música Pasé por Mozambique. Cerré los ojos y ví diez mujeres en trance bailando cerca del río, cuatro búfalos en estampida , visité hospitales , canté a la luna , aullé en seis idiomas, viajaba sobre seis tambores hechos con cuero de sillón de Pessoa y ví pasar una bandada de garzas volando con la panza para arriba. Me faltó el aire, grité , salté y vi colores explotando , me sumergí en los mares de coral , canté junto a la tribu de Mombasa , fuí cocinado en una olla por canibales hambrientos , y volví a subir hasta quedar atrapado entre dos nubes. Por suerte.. empezó a llover y caí vertiginoso, justo fui a dar en la Trastienda donde esta cantando Maria Joao con Mario Laguiña , y ahora vuelvo al comienzo de esta página. Ponganle la categoría que quieran, jazz etnico, jazz world, world music music hall; pero este grupo dió uno de los conciertos más conmovedores y desestructurantes desde lo úsical hasta lo energetico y visual. Sin apelar a formulas ni efectismos, a nada conocido por el público, desafiando todo el tiempo, a ellos mismos y a su publico que se deleito con todo, la ovacionó, aplaudió y gritó de pie. Un parrafo aparte para dos musicos que son la música, el vikingo maravilla Helgen Norbakken, una usina percusiva y sonora que saco musica de los vasitos de telgopor y de un poco de fieltro entre tantas maravillas, parece nacido en el corazón de africa, y el acordeonista Toninho Ferragutti, que me robó el corazon con ese instrumento mágico y único. Si quieren vivenciar algo parecido a esto hay un disco que se llama "Chorinho Feliz" pero el que no estuvo allí, que pena.. De la extraña serie de coincidencias que me hizo llegar, tengo la sensación de haber estado, al menos esta vez, en el lugar indicado en el momento indicado. Gracias María Gracias Mario Gracias Helge Gracias Toninho. Damián |